PSICOLOGÍA ONLINE PARA ADOLESCENTES Y FAMILIAS

«Antes me contaba las cosas. Ahora cualquier conversación acaba en pelea».

Tal vez no sabes si insistir, darle espacio o poner un límite. Quizá tu hijo dice que no necesita ayuda mientras en casa estáis cada vez más preocupados. Atiendo a adolescentes online con participación de la familia: necesito escuchar ambas partes para entender lo que está pasando.

Una conducta dice algo, pero no lo cuenta todo

Una discusión por la hora de llegar puede hablar de límites; también de confianza, necesidad de independencia o una preocupación que todavía no ha podido expresarse. Antes de decidir qué cambiar, me interesa saber cuándo aparecen los conflictos, qué ocurre justo antes y después, cómo los vive el adolescente y cómo los estáis viviendo vosotros.

Eso no significa quitar importancia a los límites. Significa que tendremos más posibilidades de encontrar una forma de sostenerlos si comprendemos qué está alimentando la tensión.

CONVIVENCIA Y CONDUCTA

En casa ya habláis para evitar la próxima discusión

Puede haber enfrentamientos por las salidas, las pantallas, el instituto o las tareas. A veces un progenitor termina mediando, otro se siente desautorizado y el adolescente se encierra aún más. El trabajo puede incluir maneras de conversar, acuerdos realistas y una mirada a lo que ocurre fuera de casa.

TDAH Y VIDA COTIDIANA

Las tareas pendientes no deberían definir toda vuestra relación

Cuando hay TDAH, los olvidos, la organización o la impulsividad pueden convertirse en una cadena de recordatorios, frustración y reproches. Podemos explorar apoyos concretos para el día a día y cómo acompañar sin que todo se reduzca a vigilar. Si procede, existe la posibilidad de coordinación con el médico correspondiente, con vuestro acuerdo.

«¿Nos contarás todo lo que diga nuestro hijo?»

Es una pregunta importante. Un adolescente necesita poder hablar con confianza, y sus responsables necesitan participar y saber cómo acompañarlo. Al empezar, explicaré cómo organizaremos las sesiones, qué información compartiremos y cómo cuidaremos la privacidad, dentro de las responsabilidades de protección que correspondan.

La participación familiar es necesaria, aunque su forma varía según la edad, la situación y los objetivos. No trabajo con una edad de corte automática: antes de comenzar valoro si este formato online es adecuado y qué condiciones hacen falta para que el adolescente pueda hablar con tranquilidad.

Si tu hijo no quiere venir

No voy a presentarle la terapia como un castigo ni como una manera de «arreglarlo». Podemos empezar escuchando vuestra preocupación, pensar cómo proponerle ayuda y valorar qué trabajo familiar tiene sentido. Si finalmente atendemos al adolescente, su propia perspectiva tendrá un lugar real.

Consultar una primera cita para la familia